Había
una vez un niño llamado San Juan Bosco, nació el 16 de Agosto de 1815 en I
Becchi – Castelnuovo, un pueblo no muy lejos de Turín – Italia. Hijo de
Francisco Bosco y Margarita Occhiena.
Su padre Francisco murió por causa de una
pulmonía cuando Juan tenía la edad de dos años.
Juan Bosco estuvo estudiando todos los días en
la hora de comer, de trabajo… Cuando tenía 10 o 11 años Juan Bosco se marcho de
su casa para seguir estudiando. En 1854 se había fundado la Sociedad de San Francisco de Sales.
San Juan Bosco, dedica su vida a los jóvenes.
Cuando los jóvenes estaban jugando un partido de futbol se pelearon 2
compañeros por que no le pasaba el balón nunca, el otro le decía que porque era
muy malo y porque lo ha escogido en este equipo, por lo malo que era.
Juan Bosco salió de la capilla a ver qué
pasaba en el patio, cuando vio que se estaban peleando, Juan Bosco se metió en
medio de la pelea y les dijo que hagan las paces y volvieron a ser amigos.

Juan Bosco siempre se preocupa por todos.
Juan Bosco siempre que se iban a la cama
siempre rezaba para que no les pasen nada, Juan Bosco tarda más en acostarse
por que el tardaba en rezar por todos y por su madre aunque no esté con ella.
Un día Juan Bosco estaba muy cansado para ir
a trabajar se quedo en la cama un rato mientras los demás cuando fueron a verle
no se le levantaba y vieron que estaba muerto.
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